He pensado en suicidarme. Ya he hecho algunos cálculos para convencerme que no es tan difícil. Para empezar, no hay tanto problema por lo que venga después, pues ya no estarás, ya no serás. Todo acabará y punto. Ahora la forma. Balas no creo, nunca he cogido una pistola o un revólver, no se ni cuánto pesará, así que puedo fallar, las balas totalmente descartadas. Ahorcarse. Eso duele y demora, te da tiempo a tratar de bajarte, de arrepentirte, entonces; ahorcarme descartado también. Los venenos. Ni hablar, hasta donde sé, es dolorosísimo. Además te pueden salvar. Y no hay nada peor que un suicida fallido. Veneno no. ¿Qué más? ¿qué más?...
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La calma.
Morirme en calma. La puedo conseguir a modo de tranquilidad. La heroína es una droga potente. Muchos mueren de sobredosis, porque están tan relajados y tranquilos, que se olvidan de respirar. Nunca se dieron cuenta. Entonces, esto suena agradable, esto será para considerar. Sin darme cuenta, tan tranquilito y excitado de placer. Así acabará. Sí. Lo que no sé es donde se puede conseguir esa droga, es una inyección, no creo que sea fácil conseguir en éste país. O tal vez sí. Otra ventaja de esta opción es que el cuerpo no se mancha o lastima (lo digo por quienes piensen que es feo enterrar a un muerto desfigurado o podrido). Estaré igualito, pero echado. Recordaré, que me lo prohibió mamá. Sin darme cuenta sucederá. Y no quiero dudar.
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ni lo vuelvas a pensar
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