Para mi quierda banda Los Eskorbutines.
Aunque son la banda más honesta que ha pisado la tierra en millones de años, y a pesar de que ya había escuchado un poco de su historia hace años; nunca (casi nunca) los había escuchado debidamente, no había tratado de captar el mensaje que querían transmitir (si es que había alguno). Yo solamente había escuchado las canciones típicas - que en realidad eran dos. Y dos de esas que son de las “más o menos”; que definitivamente NO te dan una visión real de la magnitud de estos demenciales chicos acelerados.
Muchachos muertos con cara de joven, que si te cantan la canción adecuada te dejan el sinsabor de saber si en verdad fue bueno lo que les pasó. Vivir como venga en gana y al final; sólo morir. Se murieron; su “anti-vida” de excesos los mató. Pero su muerte también dejó en nuestras lenguas y cráneos un nuevo sabor; ver a los muertos feos que con sus voces cantaron siempre hasta el final. Así Seguiré.
Es raro extrañar gente que no conoces, o al menos sentir algo de pena (sin que esto signifique lástima); pero con los Eskorbuto sucede algo así, entristece. Eran tan honestos que siempre cantaron y gritaron las cosas desde adentro, desde donde nadie se atreve (desde donde no me atrevo), porque da miedo; porque me da miedo. Ahí dónde está el odio-dolor de no tener ninguna jodida esperanza para saber porqué tengo que vivir otra vez mañana cuando despierte con un vacío y dolor en la cabeza. Y ahí otra vez igual, sentir que da igual estar o no ya muerto. Estar Enterrado vivo.
Tengo la incertidumbre de esperar. Espero un futuro empezado en un momento que ya ni recuerdo, pero desde el cual y para la eternidad siempre desearía nunca haberme muerto (recuerden, ya estoy muerto). La historia mientras tanto continúa; hoy vago entre los mismos pasos sin que nunca tenga que pisar el asfalto. Como - por acá - ya no vienen los recuerdos, tampoco sobran los sentimientos y sé que cuando desaparezca el miedo, desaparecerán los frenos y no tendré que esperar ni un sólo momento tener algo que me caliente las venas o ganas de que alguien al lado me vea envejecer. Tal vez ya es tiempo de pedir ayuda, temo que me duela mucho mi final. Cuando esté muertx , en el final de una Historia Triste.
Sea como sea, llegará el final.
Eskorbuto, ya estáis muetos.
Por Pedro Kórdova
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