Te pediría perdón si supiera que cambiaría tu mente, pero se que ésta vez he dicho demasiado, he sido descortés; traté de reírme al respecto, cubrirlo todo con mentiras… intente reírme escondiendo las lágrimas en mis ojos porque los hombres no lloran.
Podría –también- quebrar a tus pies y rogar que me perdones pero sé que ya es muy tarde y ahora no hay nada que pueda hacer, así que intento reír al respecto, cubrirlo todo con mentiras; intento reírme escondiendo las lágrimas en mis ojos.
Te diría que te amé si pensara que fueras a quedarte, pero sé que es en vano, ya te fuiste lejos, prejuzgue tus límites, te presioné demasiado. Pensé que me necesitabas; más ahora haría cualquier cosa para que volvieras a mi lado, pero sólo sigo riendo, escondiendo mis lágrimas en mis ojos porque los hombres no lloran. Los hombres no lloran.
No hay comentarios:
Publicar un comentario