Ha sido un día bastante soleado. Mucho calor. Pero no importa, es un mes hermoso
Las primeras horas de la mañana la he pasado leyendo bajo la sombra de un árbol que se veía nacer desde el suelo de cemento. Sentado. Sin pensar que haría cuando los tiempos hayan pasado. Leyendo. Ahora fumando unos cigarrillos rojos que se venden a sí mismos, en la caja se puede leer: “Famous American Cigarettes”, es decir cigarros con la idea "pro-yanki". ¡Pero qué importa! Sigo leyendo, el tiempo va pasando.
Hacia el medio día, ya somos cuatro personas -sentados- tomando y callados. El tiempo ¡cómo ha pasado!... Ahora somos tres, vamos caminando. Uno es un camello, así que es normal que haya creído conveniente que debe invitarnos algo de lo que tiene. Fumando. Hierba, risas amigas, y un día terriblemente soleado. Seguimos caminando… Ahora somos seis en un parque sombreado. En un rato, todos nos habremos marchado.
Tarde calurosa; durmiendo y soñando. Sigue el calor. El tiempo va avanzando. Llega la noche y trae consigo noticias nuevas de personas que por poco he olvidado, hace mucho que no les he visto. Vamos bien, ya no andamos en círculos. Seguimos tranquilos y por fin un poco más livianos sin estar pensando que debemos llevar a cuestas la eterna preocupación de un "no futuro". Vamos bien, vamos caminando. Abril hermoso, mes airoso de esfuerzos y gozos. Un abril que es el número veinte que se ha posado ante nuestros ojos. Pensando en cómo disfrutarlo, en cómo sentirme vivo a cada paso. Abril bonito. Abril hermoso.
Vamos bien. No nos estamos preocupando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario