"Oe cómo es no? Éste man vivió hace mil años, y aquí siguen exhibiéndolo, sacando plata de exhibir sus huesos bien hasta el reculo"
Con Comelón y Kuir, estuvimos haciendo una larguísima cola para ingresar, queríamos jalarle los pelos a los niñitos de los colegios que se metían de 50 en 50 delante de nosotros, haciendónos retrasar más, pero mejor no (risas). También los "cachaquitos" (milicos) hacían su cola. Nos revisaron todo, no se permitía ningún apartato electrónico ya sean celulares, cámaras fotográficas, Ipods, etc, ni siquiera cuadernos. Sólo nos permitieron entrar cada uno con sus llaves. Avanzamos lenntamente, pues adelante y detrás de nosotros habían miles de personas... ¡Y es que era gratis! La espera fue agradable entre risas y helados baratísimos.
Finalmente entramos e hicimos el recorrido: Huacos por acá, piezas y ornamentos por allá, huesos y estatuas más allá y mucha gente chocándose entre sí. Fueron cerca de dos horas que demoramos en ver todo el museo y eso que lo hicimos bastante rápido. Fue muy bonito e interesante, aunque sinceramente más nos dedicamos a bromear y a "alucinar" a quienes estaban cerca de nosotros. Demasiado genial. Volveré luego, tal vez con más calma y con más predisposicion para captar y disfrutar plenamente tantas cosas de ese bonito musea. Eran las Tumbas Reales del Señor de Sipán.
Kultura Peruana
No hay comentarios:
Publicar un comentario