Piensa
Tenía miedo de sangrar. Ese era el único temor, por lo demás no me preocupaba, simplemente iba a experimentar una nueva sensación…
Ese día iba caminando junto con un tipo que ha estado como un buen amigo desde el pasado, desde cuando adolescentes nos habían educado en un respetable colegio cristiano. Hacía poco que nos habíamos reencontrado -después de años- mientras mirabamos un mismo río contaminado. Conversamos y nos reconocmos como los buenos compañeros que eramos en el pasado, nos tratamos y nos entendimos. Nos hicimos nuevamente amigos -y para ser más exacto- nos hicimos cómplices en varios sentidos. Ahí estábamos como viejos amigos caminando mientras yo seguía pensando...
Aún sentía algo de temor y nerviosismo. – “Tranquilo! No te morirás jaja” estas fueron las únicas palabras que rompieron el hielo mientras nos sentabamos en un parque de innumerables bancas vacías mientras el día empezaba a oscurecer.
Después de un segundo, una tarjeta de crédito estaba debajo de mi nariz e instintivamente inhale lo más fuerte y rápido que pude, sentí como una ráfaga veloz de aire subía por mi nariz. Pude sentir exactamente el recorrido que hizo ese hilo de no se qué, desde el aire del mundo externo hasta al fondo de mi propia cabeza. Después lo hice con la otra fosa nasal y así un par de veces. No fue difícil y lo mejor fue que no hubo nada de sangre. Luego guardamos el resto de ese polvo blanco algo que parecía brillar y listo! Todo bien - “De hecho no siento nada extraño, sólo estoy ansioso por saber que sentiré”...
Ya han pasado unos minutos y recién sucede algo: estoy sintiendo caer por mi garganta un sabor que sólo puedo describir como algo químico y bastante amargo y aunque es muy fastidioso (y como buen humano) después de un rato me acostumbro... - "Esto está muy bueno. Ya me siento puesto".
No hay comentarios:
Publicar un comentario