Un único y larguísimo día ininterrumpido
Lo normal es que cada día llegue a su fin con la llegada del sueño de la noche y que al despertar veas una nueva mañana, un nuevo día para comenzar todo de nuevo, un nuevo día para vivir y para hacer todas las cosas que siempre quisiste hacer; pero para las cuales siempre te faltó tiempo.
Y me pregunto ¿Qué sería de mi vida en una Anti-civilización? Un lugar donde todo sea diferente al “mundo real”. Donde todo sea opuesto; sea como su mismo nombre lo dice una Anti-civilización. Donde vivas nada más; donde te olvides de lugares obligados y horarios establecidos; un mundo –por más pequeñito que sea- donde no te tengas que lamentar porque decidiste no pensar en el mañana. Donde te puedas echar a dormir cuando quieras y donde quieras. Donde no te den a escoger un rumbo. Donde sólo te levantes para pensar en nuevas cosas para crear.
- Digo que no escogeré ningún camino
Y si no aceptas, te vendremos a buscar
No hay comentarios:
Publicar un comentario