Humo prohibido acariciaban sus rostros filudos. Calladas escuchaban mi voz en susurro.
Nunca he terminado de decir tantas palabras que había preparado. Las horan se han prolongado hasta la llegada de la madrugada.
...Con los ojos semicerrados han resistido hasta donde han podido. Se han dejado envolver por el humo blanco de la conversación. Necesitaban ya irse a descansar. No oían más.
Espera que ya amanece
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