sábado, 2 de enero de 2010

¡Vamos!

Máncora
Ayer, pasamos el día juntos casi sin pensar en que sería el primer día del año nuevo y que la pasaríamos juntos. Nos olvidamos del día y de las caras de los otros; solamente queríamos solucionar las cosas, nuestras cosas. Sólo eso importó... Es verdad, he estado bastante desconcentrado por decirlo de algun modo. Drogado, mareado, con sueño, cansado, intoxicado, quitándote el sueño, etc. Pero detrás de todo eso, está que siendo diferentes o no, ayer fue uno de los mejores días de nuestras vidas. Nada en el mundo hubiera sido mejor que vernos así, cara a cara. Nada mejor que me jales y me saques, que me digas convencida: "Vamos. Vente. Vámonos ya". Sabía que debía seguirte..
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Me enseñaste a secar lágrimas y sentir cuando uno habla de verdad, con el corazón. Aún me sentía perdido pero perdido feliz. Perdido mirándote. Compartiendo y recibiendo el año nuevo juntos, separados de todos, del mundo. Tus manos me habían jalado a donde tu y yo eramos el único mundo, uno donde la felicidad empieza con el color rojo y termina con las palabras de un corazón lleno de amor. Donde mis manos son tu calor. Ese lugar donde está tu amor.
Apretabas mi mano.

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