Después de mucho tiempo, el muchacho pudo decir "Buenos Días"... Después de meses en la oscuridad del sueño, pudo al fin contemplar el hermoso sol de la mañana... Los gritos renegones de la simpática madre indicaron que éste era un día diferente... Los ojos se iban abriendo en un momento tan esperado...Era de pronto lo que esperaba....Era hoy, la nueva mañana. Y con el sol chamuscando las pieles y con la tierra metiéndose entre los ojos viajó al centro de la ciudad soleada en un transporte inmediato sobre tres ruedas, que se encargaba a su vez de levantar polvo a los ojos de quienes atrás caminaban y viajaban.
Plantado ya en tierra -en la terminal de buses puntuales- buscó completar -desde el pasado- una mirada...Recordar algún cuidado y algún momento que en el tiempo haya quedado congelado... Y ahí estaba. “Fue la escena de un encuentro silencioso en un centro caótico, un encuentro resumido en un abrazo sentido”.
La nueva mañana trajo consigo parte de la vida, parte de la alegría y sobre todo...Parte de la Valía de la Existencia... Ha venido la palabra firme y las manos duras para emblandecer viejos conceptos... Son esos momentos que esperas con sentimiento llegar porque ya nunca más los dejarás escapar. Intentar rescatar lo más bello de la humanidad o de lo que en cada simple vida pueda hacernos felices.
Caramelos en los bolsillos y fósforos partidos, el amor afectivo de una familia peleadora; y pronto la fuerza de una amistad luchadora; complementarán la llegada de ésta: La nueva mañana.
De regreso. Viajando nuevamente, ahora al seno de la infancia. Y ya no con polvo en los ojos sino con sonrisas como florecimiento de felicidad. Un hermoso recorrido de lo que nos tocó caminar.
Para Kristal C.G.
"Y el hombre tuvo miedo como nunca: Esta vez le hacía falta cambiar. Tuvo miedo y quiso no estar seguro de que había llegado el momento."